Dicho acuerdo quedó autorizado en la Ley 45/1984 (Ley de reordenación del sector petróleo).
Los pasos para llevar a cabo la reordenación del sector petrolero son los siguientes:
- Adquisición por CAMPSA de los activos fijos adscritos al Monopolio de Petróleos y propiedad del Estado.
- Modificación del accionariado de CAMPSA, para dar entrada en la misma a las distintas empresas refinadoras y conseguir una estructura integrada verticalmente.
- Acierdo entre CAMPSA y los titulares de estaciones de servicio, por el cual éstos últimos pasan a ser vendedores exclusivos de los combustibles y carburantes.
- Derecho preferente y proporcional de los accionistas de CAMPSA para la adquisición de acciones de otro socio que quiera vender su parte, con el fin de que CAMPSA no quede en manos extranjeras.
- Consideración de CAMPSA como empresa distribuidora o comercializadora de la producción de carburantes destinados al mercado peninsular y de las Islas Baleares de las empresas refinadoras firmantes.
- El I.N.H. lanzó una OPA, para así comprar todas las acciones de CAMPSA.
- CAMPSA adquirió los activos fijos adscritos a los fines del Monopolio de Petróleos (oleoductos, etc,...), siendo valorados tales activos por el Ministerio de Economía y Hacienda.
- Se procede a la reordenación del capital en CAMPSA:
- Sector público: ENPETROL (34,2%), PETROLÍBER(7,9%), I.N.H.(16%).
- Sector privado: CEPSA (15%), PETRONOR (13,3%), PETROMED (7,7%), ERT (5,9%)
De esta forma, el Estado:
- En 1987, confirma las estaciones de servicio concesionarias del Monopolio.
- En 1988, abre la posibilidad de instalar nuevas estaciones ajenas al Monopolio, por lo que se fija un nuevo criterio de distribución geográfica:
- Clasificación de las provincias españolas en Zona A y Zona B, siendo las primeras las de mayor nivel económico, obligando a los operadores a ubicar en la Zona B al menos el 25% de sus instalaciones de venta.
- Reducción a la mitad de las distancias mínimas entre estaciones de servicio (desarrollo de la red ajena al Monopolio).
- A partir del 1 de enero de 1989, se liberalizan los aceites bases y lubrificantes de locomoción.
- En enero de 1990, se consigue la libertad de precios de gasóleos y en julio de ese año, la de las gasolinas.
Pero, tras una serie de compensaciones, así se hizo.
Desde 1993 no hay monopolio, limitándose CAMPSA a explotar su red de oleoductos y demás instalaciones de distribución, pero ya bajo el nombre de Compañía Logística de Hidrocarburos.










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