5.9.09

ECONOMÍA DE LA EMPRESA 2: TEMA 2: LA VALORACIÓN DE LA EMPRESA. EPIGRAFE 2.1 CONSIDERACIONES GENERALES EN TORNO AL PROBLEMA DE LA VALORACION GLOBAL DE

0 comentarios
2.1 CONSIDERACIONES GENERALES EN TORNO AL PROBLEMA DE LA VALORACIÓN GLOBAL DE LA EMPRESA.

Tomando como punto de partida la afirmación de que el primer objetivo de la dirección financiera es el de seleccionar y aplicar los medios precisos en orden a maximizar el valor de la empresa, nuestra primera tarea consistirá en estudiar la forma de cuantificar o medir tal valor, ya que sin esta referencia resultará difícilmente comprobable la optimidad o adecuación de las decisiones financieras.

La acumulación de valor es el resultante del crecimiento empresarial cuyo planteamiento se desglosa en dos tipos de estrategia:
  1. Expansión interna, caracterizada por la óptima utilización de los recursos empresariales, materializada en una política de inversiones, financiada ora con beneficios no distribuidos, ora con el recurso al mercado de capitales (ampliaciones, empréstitos, etc...)
  2. Expansión externa, que se manifiesta en políticas de absorción o fusión de o con otras empresas.
La variedad de situaciones que se derivan de estas dos vías de crecimiento aporta complejidad al de por sí, nebuloso problema de la evaluación empresarial. En puridad, si consideramos a la empresa como una inversión globalizada, su evaluación exacta sólo es posible con carácter ex-post, una vez agotada su existencia. No obstante, esta valoración apenas tendría otro interés que el relacionado con los aspectos liquidatorios, y sin embargo habitualmente es preciso valorar la entidad en pleno funcionamiento, ya que sea simplemente a los efectos de comprobación de la eficacia de las decisiones adoptadas en orden a la expansión interna, o bien en función de acciones a tomar en relación con las especiales situaciones de absorción o fusión que pueda plantear la expansión externa.

Se deduce fácilmente que la problemática de la valoración empresarial es variada, en función de las distintas situaciones que la originan o promueven. Por otra parte, la evaluación de una empresa viva, en funcionamiento, presenta aspectos sumamente difíciles, lo que no permite garantizar resultados exactos. Una buena estimación es generalmente la única asperación posible, y en los casos de transacción (fusión, absorción,...), será la negociación entre las partes la que defina el valor, ya que aunque usualmente las técnicas de valoración constituirán una base de partida, la situación de poder negociador de cada parte será siempre el factor de mayor influencia.

La evaluación empresarial es un proceso permanente, a través del sistema contable. Pero es innegable que éste no capta la totalidad de los hechos que inciden sobre el valor. Por ejemplo la formación de reservas ocultas, y en general la existencia de un valor adicional explicable en función de la especial capacidad generadora de beneficios que posee la empresa, y que puede superar la simple agregación de valores patrimoniales que la Contabilidad nos ofrece. Hay que tener en cuenta que el sistema contable refleja a través del balance una situación patrimonial actual, en tanto que la capacidad de crear beneficios intenta proyectar las realizaciones futuras sobre el concepto de Good-Will o Fondo de Comercio. Su cuantificación, no obstante, presenta indudables dificultades, ya que depende no sólo de los problemas de caloración contable, sino también de expectativas de futuro en un entorno de incertidumbre.

En resumen, podemos señalar cómo el análisis financiero dispone diferentes conceptos de valor, aplicables según las situaciones y en función de los objetivos que el análisis persiga. Dado que el tema por si solo puede hacerse excesivamente extenso, en lo que sigue solamente intentaremos exponer una somera síntesis de los criterios y métodos usuales, subrayando fundamentalmente un examen comparativo de la práctica internacional en relación con esta cuestión.

0 comentarios: