2.2. TIPOS O CONCEPTOS DE VALOR APLICABLES A LA EMPRESA
Consideramos los siguientes:
VALOR CONTABLE: Tiene por base el Balance, y es igual a la suma de los valores correspondientes a las partidas del Activo Real, menos las deudas y obligaciones:
ANR (Activo Neto Real) = AR (Activo Real) - PE (Pasivo Exigible)
Es un criterio muy simple y de sencillo cálculo, pero sumamente imperfecto, por cuanto en la generalidad de los casos, el valor en libros no es el verdadero.
VALOR DE LIQUIDACIÓN: Es el resultado de la realización o venta de los diferentes elementos patrimoniales de Activo, y del cumplimiento de las obligaciones pendientes, como consecuencia de la finalización de la actividad empresarial. Es siempre un valor inferior a la realidad, pues a pesar de su objetividad (es el resultante de operaciones de mercado), se deriva de una desintegración del patrimonio empresarial, cuya venta en un plazo corto de tiempo, como es lo usual, se consigue a precios reducidos. El interés de este criterio está ligado exclusivamente a la situación que le proporciona el nombre.
VALOR VENAL: Es el valor de venta de la organización empresarial como un todo. Responde, por tanto, a un criterio objetivo, pero puede también resultar falso, como consecuencia de ser un producto de una negociación, en la que una de las partes, con mayor fuerza o capacidad, pudo forzar la valoración en su conveniencia. En cualquier caso la utilidad de este tipo de valoración es muy relativa, pues será preciso aplicar otros criterios para establecer un valor empresarial que sirva de base de partida para la negociación.
VALOR BURSATIL: Llamado también valor de capitalización, representa la síntesis de una serie de factores o elementos, que se consigue a través del juego de la oferta y la demande del mercado de valores. Se determina multiplicando el cambio bursátil de la acción por el número de títulos en circulación.
Teniendo en cuenta que la cotización, resume la evolución y potencial de la empresa, su posición en el mercado, sus expectativas de desarrollo, ... la calidad del criterio es alta. Pero no debemos olvidar que sobre las cotizaciones influyen otros factores exógenos a la empresa, como movimientos especulativos, coyuntura económica general,... , que pueden desviar de la realidad la valoración obtenida. En general, el valor bursátil es un indicador valioso, pero sólo para grandes empresas (cotizables en Bolsa) siempre y cuando las condiciones generales del mercado puedan reputarse como normales.
VALOR SUSTANCIAL: O valor intrínseco. Se calcula de modo similar al valor contable, si bien considerado las correcciones pertinentes para reflejar el valor verdadero (de sustitución por ejemplo, o recogiendo las plusvalías o minusvalías de cada cuenta) de cada elemento patrimonial. Equivale al concepto anglosajón de "Net Worth" (Valor Neto). Desde el punto de vista de su fiabilidad es un criterio superior al del valor contable, si bien hay que constatar las dificultades de estimación extra-contable de los valores de algunos activos (A título de ejemplo señalamos las líneas fundamentales de acción, en relación con la estimación de grandes grupos de Activo:
A1: Disponible........................Comprobación.
A2: Exigible............................Verificación.
A3: Realizable incierto..........La peritación es de naturaleza comercial. La realiza un experto.
A4: Inmovilizado...................Tasación pericial.
Sumatorio Aj = VS (Valor Sustancial)
Por otra parte, el valor sustancial refleja una concepción del valor de índole patrimonial, que apenas tiene en cuenta las posibilidades de futuro de la empresa.
Es importante advertir que la determinación cuantitativa de los elementos patrimoniales debe ceñirse tan sólo al inventario necesario para la explotación, ya que el valor sustancial ha de ser la expresión de la masa patrimonial que constituye la base para el rendimiento de la empresa. Puede considerarse pues, que el valor sustancial es un "valor parcial de reposición" del patrimonio empresarial.
Consideramos los siguientes:
VALOR CONTABLE: Tiene por base el Balance, y es igual a la suma de los valores correspondientes a las partidas del Activo Real, menos las deudas y obligaciones:
ANR (Activo Neto Real) = AR (Activo Real) - PE (Pasivo Exigible)
Es un criterio muy simple y de sencillo cálculo, pero sumamente imperfecto, por cuanto en la generalidad de los casos, el valor en libros no es el verdadero.
VALOR DE LIQUIDACIÓN: Es el resultado de la realización o venta de los diferentes elementos patrimoniales de Activo, y del cumplimiento de las obligaciones pendientes, como consecuencia de la finalización de la actividad empresarial. Es siempre un valor inferior a la realidad, pues a pesar de su objetividad (es el resultante de operaciones de mercado), se deriva de una desintegración del patrimonio empresarial, cuya venta en un plazo corto de tiempo, como es lo usual, se consigue a precios reducidos. El interés de este criterio está ligado exclusivamente a la situación que le proporciona el nombre.
VALOR VENAL: Es el valor de venta de la organización empresarial como un todo. Responde, por tanto, a un criterio objetivo, pero puede también resultar falso, como consecuencia de ser un producto de una negociación, en la que una de las partes, con mayor fuerza o capacidad, pudo forzar la valoración en su conveniencia. En cualquier caso la utilidad de este tipo de valoración es muy relativa, pues será preciso aplicar otros criterios para establecer un valor empresarial que sirva de base de partida para la negociación.
VALOR BURSATIL: Llamado también valor de capitalización, representa la síntesis de una serie de factores o elementos, que se consigue a través del juego de la oferta y la demande del mercado de valores. Se determina multiplicando el cambio bursátil de la acción por el número de títulos en circulación.
Teniendo en cuenta que la cotización, resume la evolución y potencial de la empresa, su posición en el mercado, sus expectativas de desarrollo, ... la calidad del criterio es alta. Pero no debemos olvidar que sobre las cotizaciones influyen otros factores exógenos a la empresa, como movimientos especulativos, coyuntura económica general,... , que pueden desviar de la realidad la valoración obtenida. En general, el valor bursátil es un indicador valioso, pero sólo para grandes empresas (cotizables en Bolsa) siempre y cuando las condiciones generales del mercado puedan reputarse como normales.
VALOR SUSTANCIAL: O valor intrínseco. Se calcula de modo similar al valor contable, si bien considerado las correcciones pertinentes para reflejar el valor verdadero (de sustitución por ejemplo, o recogiendo las plusvalías o minusvalías de cada cuenta) de cada elemento patrimonial. Equivale al concepto anglosajón de "Net Worth" (Valor Neto). Desde el punto de vista de su fiabilidad es un criterio superior al del valor contable, si bien hay que constatar las dificultades de estimación extra-contable de los valores de algunos activos (A título de ejemplo señalamos las líneas fundamentales de acción, en relación con la estimación de grandes grupos de Activo:
A1: Disponible........................Comprobación.
A2: Exigible............................Verificación.
A3: Realizable incierto..........La peritación es de naturaleza comercial. La realiza un experto.
A4: Inmovilizado...................Tasación pericial.
Sumatorio Aj = VS (Valor Sustancial)
Por otra parte, el valor sustancial refleja una concepción del valor de índole patrimonial, que apenas tiene en cuenta las posibilidades de futuro de la empresa.
Es importante advertir que la determinación cuantitativa de los elementos patrimoniales debe ceñirse tan sólo al inventario necesario para la explotación, ya que el valor sustancial ha de ser la expresión de la masa patrimonial que constituye la base para el rendimiento de la empresa. Puede considerarse pues, que el valor sustancial es un "valor parcial de reposición" del patrimonio empresarial.

